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  • Karin Zielinski

Cinco Bandas Sonoras para comentar

Hacer un conteo de las mejores Bandas Sonoras resulta un tanto difícil cuando solo se puede elegir un número reducido. En este caso he escogido entre 5 bandas sonoras que están entre mis favoritas por diversos motivos. El orden no altera el gusto ni tampoco la cronología en la que fueron escritas, simplemente son bandas sonoras para el recuerdo y se hacen una escucha obligada para todo aquel fanático de la música de cine.




1. La Misión – Compositor: Ennio Morricone (1986)

Esta banda sonora representa uno de los trabajos más emblemáticos de uno de los compositores más respetados de nuestros días. Personalmente Ennio Morricone es uno de mis favoritos y me es difícil escoger un solo trabajo entre tantos grandes títulos de su filmografía. Sus grandes melodías se hacen inolvidables y contribuyen en gran medida a que títulos como Cinema Paradiso, Los Intocables o El Bueno, el Malo y el Feo, entre muchos otros sigan viviendo en nuestra memoria.

En La Misión, Morricone nos hace formar parte de una “comunión” entre los indígenas y el misionero jesuita Gabriel (Jeremy Irons), con el tema "Gabriel's Oboe". Este tema, que funciona como columna vertebral de la banda sonora de la cinta, lo escuchamos varias veces, pero es la escena cuando el protagonista toca dicha melodía con su oboe por primera vez en medio de la selva para llamar la atención de los indígenas, cuando ésta melodía adquiere toda su real importancia y significación. El oboe materializa el encuentro de ambos mundos y es esta carga significativa la que genera nuestra empatía hacia los personajes y hacia la historia. La música como elemento unificador acompañada de una hermosa y reflexiva partitura, la convierten en una de las joyas de la historia de la música del cine.




2. There will be blood – Compositor: Jonny Greenwood (2007)

Una de las bandas sonoras más odiadas por la crítica en su momento, a pesar de ganar un Oso de Plata en el Festival de Berlín y ganar el premio a la mejor música original por la Austin Film Critics Association, rechazada eso sí por la Academia de Hollywood. El compositor, conocido por ser el guitarrista de Radiohead, nos regala una banda sonora caótica, rompiendo los estándares preestablecidos, contándonos una historia tan confusa como la de sus personajes principales, Daniel Plainview (Daniel L Lewis) y Eli Sunday (Paul Dano).

Greenwood logra retratar a través de sus cuerdas estridentes y percutivas aquella transformación sin descanso donde todo está en movimiento constante, por momentos nostálgica, por muchos más agresiva y extraña. Sonidos que parecen fusionarse con esa compleja maquinaria a la que nuestros oídos y nuestros ojos están expuestos durante 158 minutos, introduciéndonos de esa manera en ese universo violento y confuso por el que nos lleva esta historia por demás provocadora y poco convencional. Lo que más valoro de ella es lo incomprendida que fue en su momento, pues no busca ser una banda sonora académicamente perfecta, sino que juega con generar atmósferas e intensificar sensaciones, pero lo hace sin acudir a los synthes y a la música electrónica, se desconecta y nos desconecta experimentando a través de sonidos reales: cuerdas, pianos, percusión. Sin duda una banda sonora hecha, como decimos en Perú... con HUEVOS!




3. Camino a la perdición – Compositor: Thomas Newman (2002)

Thomas Newman es el responsable de varios títulos conocidos como Belleza Americana (American Beauty), Sueño de Fuga (The Shawshank Redemption), Buscando a Nemo, Skyfall, entre otros. Es un compositor que oscila con facilidad entre la música electrónica y la música orquestal. Camino a la Perdición parece una película de gánsters, pero lo que realmente está contando es el drama de la relación entre padres e hijos y como los segundos buscan ser aceptados por los primeros de maneras muy distintas. Newman entiende eso, logrando hacer un retrato intimista de este universo y lo hace de forma orquestal. Pero también utilizando ciertos elementos acorde a las caraterísticas de ciertos personajes. Por ejemplo en la presentación del personaje de Jude Law (un asesino a sueldo disfrazado de fotógrafo de asesinatos) suena el tema Mr Rance, unos pizzicatos de cuerdas sigilosas y un banjo desordenado y lúdico, son los que resaltan en nuestros oídos mientras vemos horrorizados como este fotógrafo, al percatarse de que la víctima que está a punto de fotografiar aún sigue con vida, termina de asfixiarla con su propio pañuelo para que no arruine su toma. La música ya nos ayudó a entender la naturaleza del personaje, un asesino sin escrúpulos, sin principios que se toma todo a la ligera. Esta es una banda sonora que sabe lo que está narrando. Llega a su climax en la escena casi final bajo la lluvia, inolvidable momento en el que el uso del leitmotiv principal parece colmar todo el espacio sonoro de la escena y nos hace sentir el dolor de ambos personajes. Para mi es uno de los mejores trabajos de Thomas Newman.





4. Blade Runner – Vangelis (1982)

Es otra película de culto que en su momento no fue entendida por la crítica y pasó desapercibida. Pero con el tiempo se llegó a entender su verdadero valor. La reciente secuela que se estrenó en cines este año hace que sea interesante nombrarla ahora.

La música electrónica en el cine tiene una larga historia y por muchos años buscó un espacio.


Desde el minuto uno Vangelis, su compositor, nos introduce en un mundo futurista, solemne (muy fiel a su estilo) a través del sonido de sintetizadores y melodías oscuras reforzadas por un jazzístico saxofón que nos remite a la atmósfera de cine negro futurista que su director, Ridley Scott, quería crear.


Vangelis logró una banda sonora poderosa con una carga melódica y de sonidos emblemáticos, que la han hecho perdurar a través del tiempo. Es sin duda uno de los referentes para la música de cine actual y para compositores de la actualidad como Hans Zimmer, ampliamente conocido por títulos como Rainman, Gladiador, El Caballero de la Noche y más recientemente Dunkerke y que es de hecho el nuevo encargado de la banda sonora de la secuela que se estrenó este año en cines Blade Runner 2049.





5. La lista de Schindler – Compositor: Jhon Williams (1993)

Es imposible hacer un conteo de Bandas Sonoras emblemáticas sin mencionar al maestro John Williams, con 5 oscares en su haber y con títulos tan representativos como la trilogía de Star Wars, Tiburón, E.T., etc, etc, etc. Williams se erige como uno de los últimos grandes maestros de la música de cine. La Lista de Schindler es una obra maestra por donde se le mire. A través de la potente interpretación del reconocido violinista Itzhak Perlman, un violín nos coge la mano para entrar en un mundo cargado de tristeza. El reto era grande para esta película y Williams no escatima en llevarnos por un viaje hacia nuestras emociones más profundas, poniéndonos en contacto con melodías que resaltan el folklore judío, haciendo una referencia constante al motivo principal de la película de diversas formas y estableciendo una asociación constante con la música en nuestras mentes como espectadores, que resulta imposible no conmoverse. Es quizás la banda sonora más íntima y sincera que escucharemos del compositor y es sin duda una de las partituras más hermosas escritas para el cine en toda su historia.




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